El Eremita y el Ratón


Cuento oriental de Preda Panyachand

Un ermitaño estaba sentado en su cueva, meditando
cuando un ratón se le acercó y se puso a roerle la sandalia.
El remitaño abrió los ojos, irritado:
“¿Por qué me molestas en mi meditación?”
“Tengo hambre”, dijo el ratón.
“Vete de aquí, necio”. dijo el ermitaño. “Estoy buscando
la unidad con Dios, ¿Cómo te atreves a molestar?”
Y el ratón respondió:” ¿Cómo quieres encontrar la unidad con Dios
si ni conmigo puedes sentirte unido?

Nota: Esto no es un pataky yoruba, sino una parábola oriental.

Oyá y Changó


Ollá y Changó

Yansá, era amante de las aventuras arriesgadas y de las grandes hazañas que acrecentaban su prestigio.  Así se hizo famosa como mujer decidida y valerosa.

Se enamoró locamente de Changó, y fué por entonces, cuando tomó la decisión de medir sus armas con Oggún que era un guerrero de sólida  reputación; uno de los más diestros y pujantes luchadores de toda la comarca. Sigue leyendo

El bien con mal se paga


Nadie puede cambiar su naturaleza

Patakí del cazador, el tigre y el zorro

Había una persona que era muy buena y sin maldad. Era cazador y sólamente cazaba lo que necesitaba para vivir él y su familia.

Un día, salió de caza y caminando sintió un quejido lastimero en un hoyo que estaba tapado con una piedra, y cuando miró vio que dentro había un Tigre que estaba atrapado en una trampa. Este le dijo al cazador que lo sacara de ahí, que él era un animal muy bueno y agradecido, pero el cazador le dijo:”Mira, yo no te puedo sacar de esta trampa porque si  te saco después  me vas a querer comer”. Sigue leyendo