Oración a la Caridad del Cobre


Oh María, madre mía bien merecido tenéis el título de salud de los enfermos, consoladora de los afligidos y aliviadora de los trabajos todos de este mundo, pués ningún adolorido ha acudido a vos sin recibir inmediatamente alivio o consuelo. Por eso acudo a vos: como Madre no dejaréis de interesaros por la salud de mi alma y mi cuerpo; como Reina Mía, no os sera indeferente el estado de vuestro siervo; como Medianera nuestra, sé que estais pronta a escuchar y recoger nuestros deseos y súplicas para presentarlos a vuestro hijo. Vos sabéis por propia y dolorosa experiencia la amargura de los trabajos, lo terrible que es para una Madre ver padecer a su hijo y no poder socorrerlo. Así os pasó en el Calvario con Jesús. Pero ahora no podéis excusaros de no favorecerme, pués podeis hacerlo con solo hablar a Jesús. Virgen Santísima de la Caridad, salva a tu pueblo de la ignominia. Rezad: Tres Ave María y Salve, en honor de la Excelsa Caridad del Cobre.

Para encontrar el Amor


El Amor lo es todo

Creo que todos estaremos de acuerdo en que encontrar el amor es una de las tareas más difíciles para el ser humano, porque si de por si ya es complicado vivir con uno mismo, lo es mucho más lidiar con los problemas de dos.

Además, no siempre coincide lo que deseamos con lo que necesitamos, en muchos casos el deseo carnal que tiene mucho más que ver con la lujuria que con el amor, nos ciega y nos hace meter la pata hasta el fondo. Podemos decir que Amor es la suma de dos: deseo y cariño. Por tanto el equilibrio no se basa sólo en la pareja, sino además en desear y querer, con lo que la cosa se complica más. Sigue leyendo

Ochún


Ochún, dulzura y elegancia

Este vocablo yoruba significa espíritu, en el cuerpo de ésta santa vibra un espíritu benefactor que la mantiene en una inquebrantable inquietud. Es la diosa de los ríos y la miel, con la cual pudo sacar a Oggún del monte. Todas las demás Santas lo intentaron y no pudieron y cuando ella le pidió permiso a Olofi para hacerlo, todas se rieron, fue al monte y se embarro los labios y los de Oggún con miel, cuándo éste la probó y notó su dulzura, empezó a salir del monte. Sigue leyendo